Tu web reúne catálogo, menciones, contactos y autoridad en buscadores. Una copia solo es útil si está actualizada, separada del servidor y realmente puede restaurarse.

La regla 3–2–1 adaptada a una web

Conserva la web activa, una copia automática del proveedor y otra descargada en una ubicación diferente. Si publicas con frecuencia o captas suscriptores, prioriza copias diarias.

Preguntas al proveedor

  • ¿Con qué frecuencia crea copias?
  • ¿Cuántos días las conserva?
  • ¿Puedes restaurar tú mismo?
  • ¿La restauración tiene coste?
  • ¿Puedes descargar archivos y base de datos?

La higiene que protege tu credibilidad

Usa contraseñas únicas, doble factor, pocos administradores y actualizaciones periódicas. Un SSL es imprescindible, pero no sustituye esas prácticas. Prueba formularios y enlaces de compra: una web visible pero rota también erosiona confianza.

Antes de actualizarComprueba que exista una copia reciente. Para cambios grandes de identidad, catálogo o tienda, utiliza un entorno de pruebas si tu plan lo incluye.

Cómo trasladar tu marca sin desaparecer

  1. Crea una copia completa y verifica accesos.
  2. Migra y prueba en una dirección temporal.
  3. Comprueba formularios, correo, imágenes y enlaces.
  4. Cambia el dominio y conserva el alojamiento anterior unos días.
  5. Revisa analítica y posicionamiento después del traslado.

Qué hacer si algo falla

No continúes modificando a ciegas. Registra el cambio, contacta al soporte, restaura una copia limpia y cambia credenciales si hubo acceso no autorizado. Después comunica con claridad si el incidente afectó a lectores o datos.

La continuidad también entra en la comparación

Revisa qué proveedores incluyen copias, seguridad y migración.

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